Pax Dettoni Serrano | BENDITO EQUILIBRIO
Pax Dettoni Serrano, autora y directora teatral, conferenciante, formadora y fundadora de Teatro de Conciencia. Educación emocional para desarrollar la inteligencia del corazón y construir una cultura de Paz.
Pax Dettoni Serrano, Teatro de conciencia, educación emocional, inteligencia del corazón, construcción de la paz, artes, desarrollo social, integración social, desarrollo humano, educación, teatro, gestión de las emociones, resolución de conflicto.
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BENDITO EQUILIBRIO

W. Goethe, un hombre sabio, poeta, escritor, dramaturgo y científico, dejó estas letras para la posteridad:

“En la respiración hay dos movimientos,
Inspirar el aire y soltarlo.
Lo uno oprime, lo otro alivia.
Tal maravillosa mezcla es la vida.
Tú agradécele a Dios cuando te aprieta 
Y agradécele cuando te suelta.”

 

Lo leo y me fijo en mi respiración, efectivamente, el aire entra y luego sale.  Sí, ya lo sé que esto es obvio.  Pero me fijo también en que para que haya vida en los seres humanos, esta ley debe cumplirse.  O sea, que si el aire sólo entra a mi organismo (pruébalo si quieres: inspira sin parar) hay colapso, lo mismo sucede si el aire sólo sale (puedes probarlo también).  Con lo que podemos llegar a la obvia conclusión – experimentada- que las palabras de Goethe son más que ciertas; sólo la maravillosa mezcla de estas dos polaridades – acciones contrarias- puede dar la vida.

Él, además da un paso más y propone que la misma ley se cumple en la vida (y no solo para que exista la vida).  Es decir, en el transcurso de nuestra existencia hay momentos para inspirar – metafóricamente-, y momentos – también metafóricamente hablando- para espirar. Y tal como sucede con la respiración, la alternancia y el equilibro entre tales polos opuestos permite la salud. Es por esta razón que él propone que agradezcamos a Dios, por darnos la vida no sólo con la respiración;  sino también por los momentos que experimentamos de opresión y otros de alivio.

No puede existir lo uno sin lo otro, la clave está en el ¡Bendito equilibrio!  ¿Cómo manejar para que las polaridades estén en equilibrio, que no haya más de la una que de la otra, y que además se alternen también equilibradamente? Esa es la cuestión.

Y de tal cuestión, quizás podamos llegar, como mínimo, a dos conclusiones:

  1. No todo depende de nosotros, y como al respirar, llegarán por inercia momentos de inspiración y otros de espiración. Por tanto, la vida a nuestro pesar o por fortuna, nos traerá situaciones de opresión y otras de alivio.  Pero por esta misma ley que ahora conocemos, hemos de saber que ni lo uno ni lo otro será eterno.  Sino que alternará.  Y no es cuestión de fe, es cuestión de ciencia observable y experimentable.  Lo peor es creer que una situación (deseable o indeseable) durará “para siempre”; más que nada, porque estaremos aferrándonos a una creencia que es demostrablemente falsa. Igual de falso que decir que puede haber respiración y vida en una persona que sólo inspira… Por ello, es sabio respetar los momentos de lo uno y de lo otro.  Por ejemplo, si nuestro cuerpo enferma, es un momento para vivir esa polaridad y tocará descansar (además de poner los remedios necesarios); pero, hoy en día no seguimos esta ley, ya que tendemos a hacer de todo para seguir con nuestra actividad (impidiendo el propio equilibrio que la vida misma nos ha ofrecido, y ello tenderá a tener consecuencias, por supuesto).

 

  1. Sin embargo, quizás hay también una parte que sí depende de nosotrxs, de la misma forma que podemos respirar de forma consciente, y alternar conscientemente en un buen equilibro la inspiración y la espiración, al hacer yoga, por ejemplo, o incluso cuándo sentimos mucho dolor físico. De igual manera  podemos hacerlo con los momentos de opresión y alivio que nos trae la vida.  Es decir, poniéndonos nosotrxs mismos el ritmo y el equilibrio entre esas polaridades, para que no sea la misma vida que lo haga a la fuerza.  Por ejemplo, si estoy en un buen momento con tendencia al optimismo y tengo que tomar decisiones, no sería equilibrado dejarme llevar por ese optimismo – que puede rozar el entusiasmo sin sentido- para ello, debería valorar también las desventajas o inconvenientes de las consecuencias de tal decisión (aunque en esos momentos todo se vea de color de rosa), y claro, hacer lo mismo en situación contraria.  Aunque esté pasando un fatalítico momento vital, donde no veo nada más que negro a mi alrededor, conscientemente puedo buscar las ventajas y aspectos positivos de las situaciones para la toma de decisiones y también para encarar lo que me está ocurriendo.  El equilibrio en estas situaciones va a depender de mí.

 

Por tanto el equilibrio entre polaridades es la tendencia natural a la alternancia de estos opuestos, tal y como nos lo muestra la vida;  cuando no lo hay es que enfrentamos la enfermedad, la desarmonía y la toxicidad.

Esta ley, de la que habla Goethe en su poema, nos enseña que la vida tenderá por sí misma al equilibrio de las polaridades/opuestas. Pero no podemos olvidar que éste también dependerá  de nosotros.  Y he aquí otra nueva ley sobre el equilibrio: aquel que se da entre los acontecimientos que nos trae la vida y nuestro propio Yo.  Como bien sabía de esto otro científico, este de nuestros lares, Ortega y Gasset al afirmar  “Yo y mis circunstancias, mis circunstancias y Yo”.

1 Comentarios
  • Carmen

    14 julio 2017 at 17 h 26 min Responder

    Siempre me convencen tus razonamientos Pax … En ese caso analizando este pensamiento de Ghoete ….

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